Guerra de poder

 “El poder es como un explosivo; o se maneja con cuidado, o estalla.” Enrique Tierno Galván Político español.

Si algo sucede en las parejas es la famosa “guerra o lucha de poder”. Con la idea religiosa occidentalizada de “el hombre es la cabeza del hogar”, los varones creen (tontamente) que ellos son los que deben mandar dentro de las relaciones de pareja, aunado a esto, el machismo; la falta de educación sobre ¿qué es ser pareja?; y la ideología de poder, hace que el varón (más que la mujer) se empodere de la relación y termine siendo a veces un dictador en casa.

La lucha de poder no es más que la unión de fuerzas internas en donde es primero el narcisismo y la necesidad interna de autoafirmación en cada uno de los miembros de la pareja, es decir, “Yo debo mandar”, que el amor o la fraternidad.El poder se manifiesta de la siguiente manera.

Yo (Juan) tengo el derecho y la obligación de decirte a ti (María) ¿qué; cómo; cuándo; dónde y por qué? Hacer lo que quiero que hagas. El problema es cuando María dice: Yo (María) no me dejaré de éste, así que ahora tendremos discusiones por cosas estúpidas y nos pelearemos para que veas que aquí tú (Juan) no mandas.Lo interesante de este tipo de problemas es que la pareja no se da cuenta de la situación, y, es más, hasta la negarán, y como casi siempre sucede uno culpará al otro por los problemas que pasan, los dos se harán las víctimas y en realidad ambos son los villanos.

Podrán escuchar frases simples y repetitivas: “Es que tú… ella siempre es la que hace… él no entiende razones… siempre quiere tener la razón… siempre quiere que se haga su voluntad… no tengo porque quedarme callada/o… ella/él no me manda… etcétera”. ¡¿Les suena?!El poder es algo interesante, pero si no se maneja de manera sabia corrompe cualquier corazónEl poder sirve desde la influencia, hasta la supresión, y en realidad no siempre se da, o se gana, sino que muchas veces es impuesto por las ideologías.

Cuando la mujer toma su papel de “ama de casa”, realmente se convierte en eso “un ama”, y comienza a pelear el “puesto” que tiene el varón, y que en realidad no sabe por qué lo tiene, entonces ella usando artimañas histéricas (entre ellas el sexo) consigue lo que quiere hacer y cómo quiere hacerlo.Entonces sin lugar a dudas comienza el juego tenebroso y diabólico del poder.

Entre una histérica (controladora) y un neurótico (manipulador) el juego se comienza a hacer cansado y la guerra interna se hace devastadora.Dónde son las guerras (pleitos). Por lo regular suceden en casa, en el cuarto amatorio (recámara de la pareja), y, posiblemente se de ahí porque ese lugar es trinchera, y los dos (la pareja) se sienten en su lugar de confort y entonces pelean hasta quedar muy heridos.Las guerras de poderes se dan porque los dos quieren ganar, como se dice en México, “quieren ver quién la tiene más grande”, pero eso es estúpido, pues uno tiene pene y el otro tiene vulva; en el caso que ambos tuvieran pene o vulva, de todas maneras, no se pueden comparar con esta aseveración tan tonta.

La guerra de poder es para demostrar quién es mejor en su arte, pero en la pareja se debe compartir el arte y no competir por el mismo.Amar es aceptar al otro, compartir con el otro y sobre todo aprender del otro. Entonces ¿Estas amando o sigues teniendo una guerra de poder? Marco Antonio Meza-FloresTeólogo y psicoterapeuta (Extracto sacado de: Meza-Flores, Marco A. (2017). Round one. 10 razones comunes por lo que pelean las parejas y MUCHAS soluciones simples. USA: Canah Editorial).

Escrito porRRR

Marco Antonio Meza es un Presbítero y Psicoterapeuta Gestáltico-Junguiano, con Master en Psicología por la Atlantic International University (AIU), Licenciado en Teología por el Seminario Teológico Presbiteriano de México (STPS) y Lic. Psicología por la Universidad Tamaulipeca (UT).

Diplomado en Psicología Clínica (UT); Tanatología (STPS); Conflictología y Sexualidad; Mundos juveniles por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Escritor internacional de artículos y libros entre los que destacan: 

Baúl de Tiliches

Diario de un desahuciado 

Diálogos en pareja Para una convivencia mejor

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De Canah Editorial: 

Principios de doctrina de Ginter.

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y ha participado en "Dioses cortos y otros cuentos" de la editorial ALJA y "Para Chavos" del Faro.