Un roto para un descosido

¿Cuántas veces hemos escuchado esa frase? Es más, ¿cuántas veces la hemos utilizado? Yo creo que muchas personas muchas veces, sin embargo, pocas son las que se ponen a meditar la frase y sobre todo a entenderla.

Usamos la frase para poder unir a dos personas que se encuentran en algún momento, es decir, si alguien comenta que no tiene pareja algunos le dicen ¡no te preocupes, “siempre hay un roto para un descosido”! ¡Tremenda aseveración hacemos! A veces ni nos fijamos lo que decimos, sólo lo hacemos porque los demás lo hacen, o porque lo oímos en algún lado, pero pocas veces nos detenemos a pensar lo que estamos diciendo.

Un roto y un descosido sólo pueden hacer “harapos”, no más, no menos.

Cuando creemos que siempre hay alguien para otro alguien y pensamos que la frase, aunque linda y coloquial cabe en esa dirección, no nos molestamos por pensar que tanto es que en realidad cabe.

Un roto es alguien que está dañado, que está incompleto, que está lastimado y sobre todo que no se quiera por eso, es hasta probable que se vea como “defectuoso”. Mientras que un descosido es aquel que está también roto, o jodido pues, y que hacen un tóxico y otro tóxico… una bomba nuclear.

A veces no entendemos que los sucesos de nuestra historia nos marcan y que si no los arreglamos esas heridas se vuelven profundas y se convierten en monstruos que están en la cabeza, y, que, sin lugar a dudas, salen en algún momento, y salen con una presión incontrolable y a veces devastadora, por eso la importancia de ir a terapia, para analizar qué tan mal estoy y cómo puedo resolverlo.

Muchas parejas viven así “en harapos”, toda la vida dando las sobras que tienen y recibiendo lo mismo, por eso son completamente infelices, pero “ya qué, es mi cruz, me tocó soportarla”, esa idea de “tener que hacer”, sin antes ser se da en muchas de las parejas que a veces veo, viven una relación jodida, pero les cuesta mucho trabajo reconocerlo porque ¿qué va a decir la gente? ¡Cómo si en realidad eso importara!

Saben qué es lo peor, que muchos de ellas lo niegan, prefieren vivir un mundo de caramelo (ácido) que ir a terapia, prefieren engañarse, es más fácil, menos doloroso y, sobre todo, no me saca de mi zona de confort.

Vivir con la idea de encontrar “un roto” o “un descosido”, es tremendamente peligroso y enfermo, pues poco puedo darle y poco puedo recibir, aún y que me enoje y pida más, no se puede sacar agua de un pozo seco.

La idea de ser pareja es poder caminar con el otro aceptándolo, así como es, tal y como no me gusta, porque, ¡qué bello es aceptar todas las cualidades y hermosuras de mi pareja!, pero ¿qué tiene de espléndido eso? ¡Nada! Cualquiera puede hacer eso.

Pero amar a aquel que es a veces berrinchudo, corajudo, mezquino, tacaño, pinche, eso sí tiene mérito, en la etapa de enamoramiento (de 40 seg. A 2 años) todo o casi todo es miel sobre hojuelas, pero a partir que el amor hace su aparición (2 años después) entonces ahí se ponen las cosas color de hormiga, ahí sí está más difícil, porque debo decidir “por qué me quiero quedar con esa pareja”, y es entonces que, si no te das cuenta que estás “roto” o “descosido”, entonces sin lugar a dudas buscarás alguien igual y entonces se pone fea la cosa.

Si crees que es tiempo de ir a terapia, de buscar profesionales de las parejas, pero profesionales, no cualquiera, las cosas buenas cuestan, y las mejores cuestan más, entonces anda y busca, yo estoy a tu servicio, porque creer y crear es hermoso, y más si es en pareja.

Marco Antonio Meza-Flores

Teólogo y Psicoterapeuta.

Escrito porRRR

Marco Antonio Meza es un Presbítero y Psicoterapeuta Gestáltico-Junguiano, con Master en Psicología por la Atlantic International University (AIU), Licenciado en Teología por el Seminario Teológico Presbiteriano de México (STPS) y Lic. Psicología por la Universidad Tamaulipeca (UT).

Diplomado en Psicología Clínica (UT); Tanatología (STPS); Conflictología y Sexualidad; Mundos juveniles por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Escritor internacional de artículos y libros entre los que destacan: 

Baúl de Tiliches

Diario de un desahuciado 

Diálogos en pareja Para una convivencia mejor

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y ha participado en "Dioses cortos y otros cuentos" de la editorial ALJA y "Para Chavos" del Faro.