Procastinar: el arte de perder el tiempo, ¿Cómo evitarlo?

Procrastinar significa posponer una actividad; es evitar hacer una tarea que necesita ser completada; es hacer actividades más agradables en lugar de otra que no lo es tanto pero sí más importante o urgente.

La procrastinación se presenta en cualquier aspecto: doblar la ropa, hacer reparar una fuga de agua, pedir cita con el dentista, planear el menú semanal, contestar un email, enviar una propuesta a un cliente potencial.

Podríamos decir que procrastinar es dejar para mañana lo que podríamos hacer hoy; dejar algo para el último momento, evitar hacer una actividad lo más que sea posible.

La procrastinación o dilación es un enemigo de la productividad y nos impide conseguir nuestros sueños… ¿cómo vamos a lograr algo si evitamos ponernos en acción para conseguirlo? Parece contradictorio – evitar hacer algo que nos llevará a conseguir un objetivo – pero es muy común, y me atrevo a decir que todos caemos en ello con mayor o menor frecuencia.

La procrastinación es intencional; es saber que hay algo importante por hacer y decidir hacer otra cosa. Es una forma de autosabotaje y puede afectar nuestra salud, nuestras relaciones, nuestro emprendimiento y nuestra autoestima.

La buena noticia es que el mismo modo en que elegimos procrastinar también podemos elegir no hacerlo, y te aseguro que te sentirás mejor una vez que hagas las cosas.

¿Por qué procrastinamos?

  • Distracción. Facebook, WhatsApp, conversaciones sin ningún beneficio, chismes, ocuparse de actividades que no tienen mayor importancia o que se nos ocurren en el momento. Aquí puedes leer 3 tips para mantener el enfoque.
  • Miedo al éxito. El éxito tiene un precio: más responsabilidades, perder algunos “amigos”, un esfuerzo mayor, salir de la zona de confort y no estamos dispuestas a pagarlo.
  • Miedo a fallar. Si no nos ponemos en acción no fallaremos, nos sentimos “seguras”; sin embargo, a la larga podemos sentirnos frustradas.
  • Perfeccionismo. Cuando tratamos de hacer todo perfecto lo más seguro es que alarguemos el tiempo o que ni siquiera lo empecemos. Puede ser que sintamos mucha presión o temor por ser criticadas, eso nos paraliza y evitamos hacer esa tarea.

4 pasos para dejar de procrastinar

  1. Cambia tu mentalidad. Acepta que estás procrastinando y haz conciencia de las consecuencias que ha traído para ti este hábito. Reflexiona acerca de por qué estás postergando las cosas. Piensa en los resultados negativos que puedes obtener si no haces las cosas que has estado evitando. Comprométete a ponerte en acción.
  2. Prioriza. Haz una lista de las tareas que has estado posponiendo, luego asígnales una prioridad partiendo de 1 para lo más importante y aumentando el número entre menos importante sea. Puedes asignar la importancia según lo que más te acerque a tus objetivos o según las consecuencias que quieras evitar.
  3. Busca un aliado. Este aliado será alguien a quien le rindas cuentas; dile las actividad que empezarás a hacer, la fecha en que debe estar terminada e irás reportando tus avances.
  4. Planifica. Este paso va de la mano con el número 2. Una vez que tengas priorizadas tus tareas, planifica tu día desde la noche anterior; anótalas. Así, cuando despiertes ya sabrás en qué enfocarte durante el día. Mi herramienta para esto es mi Bullet Journal.